Selva Misionera: los desafíos de la conservación y el ecoturismo en áreas distinguidas como maravillas naturales de la Argentina

La visión de los empresarios y profesionales locales sobre la oportunidad y el desafío de trabajar todos juntos, sector público y privado, por un desarrollo sostenible y basado en el cuidado de las áreas naturales protegidas de la provincia. La gran oportunidad se presenta tras la consagración en el 2019 del segundo reconocimiento por las “Maravillas Naturales” de Misiones, a nivel mundial primero fueron las Cataratas del Iguazú y, ahora, a nivel nacional la Selva Misionera se llevo esta distinción que otorga la Fundación New Seven Wonders (N7W).

Desde ofrecer un producto de calidad y sustentable con el Destino Misiones, planificar la llegada de inversiones y la oferta al visitante en un sitio donde la conservación de la biodiversidad, sus cuencas hídricas y sus bosques bajo un sistema de áreas naturales protegidas establecido, son los símbolos de sostenibilidad y cuidado ambiental como premisa. Compromiso adoptado por los propietarios de reservas o inversores con emprendimientos ecoturísticos de la provincia, donde el desafío de un turismo consciente se acentúa en municipios como Aristóbulo del Valle, El Soberbio o San Pedro, donde la extensión de más de 253 mil hectáreas que abarca la Reserva de Biosfera Yabotí toma un protagonismo relevante.

Es creciente en el mundo la opción del turismo de naturaleza como destino. El Bosque Atlántico, Selva Paranaense o Selva Misionera es una ecorregión que alberga en el territorio misionero más de un 50% de la biodiversidad de especies de toda la Argentina, que son vitales para preservar los ecosistemas y el valor ambiental de la diversidad biológica que conserva este sitio único en el continente americano.

La provincia abarca una superior de 3 millones de hectáreas en total, y más de un millón conserva bosques naturales. Tiene 3.148 especies de plantas vasculares y otras 1.101 especies de vertebrados (274 peces, 60 anfibios, 97 reptiles, 546 aves y 124 mamíferos) que representan el 41% del total de vertebrados de la Argentina. Además de las 1.000 especies de aves silvestres del país, 130 solamente pueden observarse en esta provincia.

Por el voto de más de un millón de personas, a través de un concurso digital promovido por la organización internacional Fundación New Seven Wonders (N7W), la gran noticia del año 2019 fue la distinción a la Selva Misionera -finalista entre 28 destinos- como una de las “7 Maravillas Naturales de la Argentina” y todo lo que implicará en promoción para atraer turistas en forma progresiva en el largo plazo, que fortalecerá la denominada “Ruta de la Selva” en Misiones.

La provincia compartió esta distinción como finalista con lugares como Salinas Grandes (Jujuy), Glaciar Perito Moreno (Santa Cruz), Parque Nacional Talampaya (La Rioja), Río Mina Clavero (Córdoba), Parque Nacional Nahuel Huapi (Río Negro y Neuquén) y Bañado La Estrella (Formosa).

 

Foto : Consagración de la Selva Misionera, entrega oficial de la Distinción realizada en Puerto Iguazu, el 11 de noviembre de 2019, en el marco de los festejos de Cataratas Day.

 

¿Qué implica este reconocimiento de 7MAR otorgado? Permitirá a Misiones sumarse a una plataforma de promoción nacional e internacional que  dará mayor visibilidad a la Selva Misionera, promoviendo las políticas de desarrollo local y su planificación turística, con el objetivo de atraer más visitantes, nuevas inversiones, con la consecuente generación de empleo, posicionando a la actividad en un lugar estratégico para avanzar hacia un desarrollo sostenible en la región.

Esta plataforma global se ocupará de dar dimensión al reconocimiento logrado. El triunfo implica mucho más que un reconocimiento, coloca en el mapa internacional la mirada de los turistas sobre el turismo sustentable presente en la provincia. Todos querrán conocer el sitio cuando visiten el país, porque la provincia se ganó un lugar, un estatus que la diferencia de todo el resto ante esta consagración.

Por otra parte, en la provincia hay 11 establecimientos turísticos y forestal, que son destacados en América Latina ya que lograron el sello internacional de sostenibilidad con la certificación Rainforest Alliance: Amerian Portal del Iguazú, Yacutinga Lodge, Don Puerto Bemberg Lodge, La Aldea de la Selva Lodge, Hotel Saint George, Yucuma Lodge, Tacuapí Lodge, El Pueblito Iguazú Hotel Temático, Don Moconá Virgin Lodge y Cuenca del Plata Operador Mayorista Receptivo. Y la forestal Lipsia SA.

La oferta del destino es amplia en reservas naturales privadas y emprendimientos ecoturísticos en distintas categorías, pero disponible para todo aquel que quiera aventurarse a descubrir la selva y conectarse con la belleza natural que ofrece la tierra colorada, con sus misterios y tradiciones, su cultura, sus paisajes y su gente.

 

Conservación y ecoturismo

En Misiones hay aproximadamente 67 reservas naturales privadas, considerando incluso las autodenominadas o no reconocidas formalmente y las reconocidas. De ellas, 21 reservas integran la Red Argentina de Reservas Naturales Privadas (RARNP), indicó Karina Schiaffino de la Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA), y actual coordinadora del Nodo NEA de la red.

Se entiende por reserva natural privada a un espacio geográfico claramente definido, de cualquier superficie, de dominio privado (posesión y disposición), reconocido por medios legales u otros medios eficaces, gestionado con el objetivo de conseguir la conservación de la naturaleza a largo plazo, los servicios ecosistémicos que brinda la propiedad y sus valores culturales asociados.

Entre los roles y funciones que cumple una reserva natural es que: sirven para conservar la naturaleza, garantizar los servicios ecosistémicos y proteger el patrimonio cultural en el largo plazo; establecen zonas de amortiguación de parques y reservas; garantizan la conexión de áreas naturales; permiten ampliar superficie protegida en sitios clave para la biodiversidad, permite sumar superficie protegida en ecorregiones con escasa representatividad en el sistema público.

“La distinción de la Selva Misionera como una de las 7 Maravillas Naturales de la Argentina sin dudas es una gran oportunidad para desarrollar el destino Naturaleza, que esperamos pueda efectivamente concretarse a favor de las iniciativas que se llevan adelante, pero para esto necesitamos trabajar mucho para poder ofrecer un producto de calidad y sustentable”, expresó Schiaffino.

Desde la Red la visión con la que trabajan el ecoturismo está “basada en que el turismo de naturaleza debe ser para beneficio del entorno de nuestras áreas privadas y públicas en primer lugar, mejorando la vinculación y la valoración por parte de las comunidades Asimismo como sitios insustituibles para ofrecer experiencias  únicas y desarrollar programas educativos. Y finalmente como mecanismo de financiamiento que nos permitan sostener las iniciativas”, explicó la coordinadora en el NEA.

Este debate del “cómo” desarrollar el “Destino Selva Misionera” priorizando la conservación de la biodiversidad y potenciando las ANP justamente fue lo que llevó a la conformación de la Red. “El trabajo colaborativo y de alianzas estratégicas es lo que estamos consolidando. Este escenario – Selva Misionera como Maravilla Natural Argentina- nos encuentra en proceso de diagnóstico y evaluación del sector para posicionarnos”, precisó.

En la entrevista con Visión Misionera se refirió también a los desafíos que enfrentan los propietarios que destinan sus tierras a conservación de bosques nativos. “Uno de los principales es contar con el financiamiento adecuado para su gestión, además de lograr contar con mayor apoyo de normativas, incentivos y control de las amenazas de furtivismo y otras acciones ilegales que son sus principales preocupaciones en lo cotidiano para la seguridad y cuidado del daño ambiental de las áreas naturales”, agregó en la entrevista.

La experiencia de conservación de los bosques nativos en Misiones fueron ejemplos para mostrar en el III Congreso de Áreas Naturales Protegidas de América Latina y el Caribe de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), que se celebró en Lima, Perú, en octubre de 2019.

“Fue un evento donde nuestra Red tuvo la posibilidad de exponer su experiencia en forma directa en la Selva Misionera, en el marco del espacio brindado por la Alianza Latinoamericana para el Fortalecimiento de Áreas Protegidas”, detalló la ambientalista, quien participó del congreso junto a Mayra Milkovic (FVSA).

Del encuentro internacional, una de las situaciones que se evidencia en la región en forma coincidente en la “falta de sistematización de la información a los distintos niveles (nacional, subnacional, local); en particular la falta de criterios claros para identificar el aporte del sector privado a la conservación. También la necesidad de establecer criterios para la conectividad de los sistemas naturales y distintos tipos de gestión de la naturaleza”, indicaron.

Delegación de misioneros del ámbito público y privado, presentes en el Congreso de ANP de Lima, Perú.

Por otra parte, la región mostró evidencias sobre la coincidencias entre desafíos y oportunidades (factores habilitantes para el cambio) relacionados a la financiación sostenible de las áreas protegidas de cualquier tipo de gestión, la necesidad de replicar casos exitosos, y avanzar en acciones de vinculación con agendas internacionales como adaptación al Cambio Climático y Objetivos de Desarrollo. “El sector privado es un actor clave para la gestión a nivel de implementación de políticas públicas (paisajes, cuencas, corredores)”, indicaron.

En particular, en el encuentro concluyeron que las redes o iniciativas colaborativas entre instituciones u organizaciones brindan espacios de intercambio claves que se alinean con demandas de participación ciudadana, de jóvenes, grupos minoritarios, etcétera. “Redes Regionales (RENALA, Red Nuestra América) son espacios que con poco esfuerzo ponen al país en la vidriera y abren al sector privado en línea con revisión de acuerdos globales de protección de la biodiversidad y garantías ambientales de los servicios que el hombre necesita  para vivir”, señalaron.

“En ese contexto regional, la Red Argentina de Reservas Naturales Privadas (RARNAP) puede abrir puertas a la financiación, al diálogo y espacios de intercambios entre el sector privado, ya que los problemas en América Latina son bastante más parecidos de lo que se piensa, pero de las diversas soluciones se puede aprender”, indicaron.

Lodge de selva

Hay muchas historias que envuelven los motivos de quienes decidieron invertir en proyectos ecoturístico en la Selva Misionera, ya que el primer impacto es el profundo enamoramiento pro este destino. Así lo cuenta, por ejemplo, la propietaria del Lodge El Soberbio, en la localidad de El Soberbio, situado a 60 kilómetros de los Saltos de Moconá. “La Selva Misionera es un tema que me es muy preciado, no solamente porque hemos elegido en el año 2012 establecernos en la zona por habernos enamorado de sus paisajes, junto con mi esposo, sino porque presenté además mi primer libro de una Trilogía de la Selva, titulado La Dama de las Misiones este año 2019”, señaló la directora comercial y propietaria del hotel, Carola Lagomarsino, en contacto con Visión Misionera.

La presentación del libro se realizó en la Casa de Misiones de Buenos Aires, junto a la Embajadora Muiki Madelaire.

Lagomarsino señala que “El Soberbio Lodge rápidamente se posicionó como uno de los mejores alojamientos de la zona y esto es para nosotros un gran orgullo”.

Si bien es franco-argentina, se considera misionera por adopción. “La preservación de la selva misionera es un tema que tengo muy claro y espero, en lo personal, que el turismo en la zona no se vuelva masivo. Sin embargo, es cierto que habría que mejorar el tema de conectividad vial entre Iguazú y El Soberbio, no hay transporte directo, y ese es un servicio necesario para quienes deciden por un destino en la naturaleza. Falta difundir más aún el destino como Selva y no solo como Moconá”, opinó la empresaria y escritora.

En esa línea, consideró que los pasajeros que eligen el destino Selva Misionera, muchas veces son aquellos que no tienen un poder adquisitivo con la posibilidad de alquilar un vehículo. “Desde Iguazú podrían trasladarse en un transporte urbano de media distancia directo a El Soberbio, pero hoy no existe esta posibilidad”, explicó.

Conciencia ambiental

Desde la localidad de Aristóbulo del Valle, los propietarios de Tacuapí Lodge de Selva también marcaron su visión respecto a la Selva Misionera como Maravilla Natural Argentina. Ubicados al límite del Parque Provincial Salto Encantado –  a 210 kilómetros de las Cataratas del Iguazú- , para los propietarios de esta reserva privada, Alejandra Pautasso y Julio Benítez Chapo,  el reconocimiento significa que “hemos logrado nuestro objetivo en partes”. Solitariamente y muy tímidamente, hace 15 años esta pareja apostó por realizar un producto diferente, tal vez ya estaba impuesto en otros lugares del planeta, pero quisieron implementarlo en Misiones.

“No fue nada fácil, ya que ser pionero, no siempre es acompañado por el resto de la gente. De sus gustos, de sus intereses. Pero sabíamos que algún día tendría la aceptación del público abocado a la naturaleza, a la flora y la fauna autóctona, a las comidas regionales, a tener una “experiencia de Selva” lo más auténtica que se pueda, pero con las comodidades que exige el público que nos visita”, explicaron.

El lodge Tacuapí se encuentra inmerso en el medio de la provincia, y desde su reserva privada ofrecen un lugar de desconexión y descanso con el menor impacto posible con el ambiente, para que el turista pueda disfrutar de la paz de dos horas para él solo. “Nuestra máxima ocupación es de 30 pax, para poder recorrer y admirar nuestras 60 hectáreas”, indicaron los propietarios.

Por otra, cuentan con la Certificación de Rainforest Alliance en Sostenibilidad. “Este certificado en turismo sostenibles más que un logro obtenido internacionalmente, nos permitió aprender mucho. Nosotros y nuestros colaboradores hicimos capacitaciones constante y logramos comprender lo que hacemos y cómo repercutirá ahora y en el futuro, ya que cada pasajero se va aprendiendo a convivir en la Selva, respetándola, generando conciencia del Cambio Climático y consiente que visitaron un lugar turístico, pero muy distinto al turismo masivo que todos conocen”, detallaron Alejandra y Julio.

El lugar en el entorno selvático ofrece silencios, sabores, sonidos de aves, del agua en la cascada. Respeto por el ambiente, por el otro. “Nuestro vecino es el Parque Provincial Salto Encantado, que conforma conjuntamente la punta del Corredor Verde de áreas naturales protegidas, haciendo que la zona, sea el hábitat preferido de especies protegidas, y el paraíso de los ornitólogos de todo el mundo”, valoraron los conservacionistas.

 

 

Tacuapi Lodge: “El turismo sustentable es nuestro logro y nuestro desafío, ese es el camino con la Selva Misionera”

VM: ¿Cómo empresa como tomaron este reconocimiento de “Maravilla Natural Argentina” y como ven la oportunidad de promocionar al destino?

Creemos que Misiones es una provincia privilegiada. Dos Maravillas en una misma provincia es felizmente, la mejor oportunidad para que el turismo llegue a su máximo esplendor. Aprovechando la mejor conectividad  aérea en un moderno y amplio Aeropuerto en Puerto Iguazú, nos abrirá las puertas para muchísimo turismo extranjero. Mejorando la conectividad con el Exterior y agregando muchos vuelos diarios del interior de nuestro país, hemos crecido en visitas de turistas en esos últimos años. Turistas cada vez más entendido en Sustentabilidad, en la conservación del ambiente y el compromiso que asumimos en el momento de construir nuestro Lodge.

VM: ¿Cuáles son las ofertas actuales y cuáles son los desafíos a mejorar al 2020?

Teníamos como desafío para mejorar la conectividad con internet, que todos los pasajeros y empresas necesitan.  Justamente en diciembre de 2019 lo pudimos concretar, luego de varios años de intentos. Un esfuerzo enorme privado, pero que nos faltaba. Estamos felices con este logro. Poseer un Lodge en medio de la Selva no es algo fácil, ya lo decía Alfonsina Storni: “ No se puede Vivir en la Selva Impunemente”.

Lo nuestro es un sueño familiar, el desafío en la Selva es diario. Todos los días el paisaje se transforma, sea por el clima seco, lluvias, tormentas, sol, todo está en constante crecimiento y cambio.

Por ello que a veces nos “suben”  alguna crítica: Falta de mantenimiento, pero no es así todos los días, minuto a minuto, la selva busca lo suyo. El Turismo Sustentable es nuestro logro y nuestro desafío.  Sin atacarla, respetándola constantemente. Ese es el mayor desafío y logro con la Selva Misionera en Tacuapí.

No siempre logramos comunicarlo para que todos lo vean o valoren.

VM: ¿Y qué medidas consideras son necesarias desde el Estado para hacer sostenibles sus inversiones en conservación y turismo?

El Estado tendría que facilitar más medios (comunicaciones, conectividad) . También algo que venimos pidiendo hace años, que categoricen los lugares turísticos, en Hoteles, Hostel, Paradores, Lodges, Camping, Cabañas. De esta manera, los pasajeros tendrían más claro a donde llegar y sentirse a gusto con su estadía. No solo mejoraría nuestra condición, sino la de los visitantes.

Y como lo venía haciendo hasta hace unos años atrás, publicidad, destacar la función que tenemos con el mundo, este reconocimiento de la gente, al elegir la selva, nos impulsa a seguir. Y un medio de comunicación como ustedes, al hacernos esta entrevista, nos da la posibilidad de que nos conozcan un poco más.

 

Yabotí, todo por descubrir

En la localidad de San Pedro se afianzan diferentes propuestas ecoturísticas que ofrecen descubrir la Selva Misionera de una manera diferente. Un claro ejemplo es la propuesta de expedición en Yabotí, liderada por dos guardaparques que se asociaron en redes estratégicas con los locales e invitan al turista a explorar nuevos lugares con actividades como Kayak Aventura, Trekking, Expediciones Mbyá Guaraní, Ciclo Turismo.

El turista puede conocer, selva adentro, la fauna y flora que resguarda el Parque Provincial Cruce Caballero, PP Piñalito y recorrer el arroyo Yabotí con una navegación inolvidable para los más aventureros. “Es una opción diferente para las personas que visitan nuestro pueblo, o que planifiquen pasar por esta zona y quieran vivir una experiencia en primera persona por lugares realmente increíbles que se esconden en nuestra selva”, expresan Javier Baez y Diego Terra, en diálogo con Visión Misionera.

Con la expedición programada, proponen al visitante días para descansar, conocer y aprender, ya que ambos son guardaparques  que se formaron en la provincia y trabajan en conservación. “Queremos darle esa impronta a nuestros turistas, que además de venir a conocer y disfrutar, aprendan un poquito de nuestra selva, sus integrantes de fauna y flora y su dinámica. En Expediciones Yabotí sumamos una cuota de educación ambiental a nuestras propuestas”, remarcan.

El emprendimiento surgió hace dos años, al tomar dimensión de que “la principal actividad que se viene llevando a cabo en la Reserva de Biosfera Yabotí es la extracción maderera del monte nativo, actividad que lleva ya muchos años. Nos vimos en la necesidad de asumir un compromiso de generar otras actividades que permitan ingresos económicos a la región con la conservación como eje. También que permita una mayor apreciación por parte de los lugareños de esta Reserva – que tiene una extensión de 253 mil hectáreas entre los municipios de San Pedro, El Soberbio y San Vicente, en menor medida-, y pensamos en el turismo como la principal actividad que tiene como características el uso del recurso, sin dañarlo y siempre con una gestión de forma ordenada y responsable”, agregó Terra.

Además, afirman que el turismo es una actividad que multiplica mano de obra y moviliza el desarrollo local: “Con los visitantes ganan muchos actores a su alrededor, desde el que tiene un hospedaje, el restaurante, el comerciante, el lugareño, etcétera. Sumado a esto, el turismo no tiene aún un desarrollo en  la localidad de San Pedro, lo cual suma a la hora de ofrecer nuevas opciones para la región”, indicó Báez.

Turismo consciente

Respecto al reconocimiento de la Selva Misionera como una de las “Maravillas Naturales” de la Argentina, desde la visión de los guardaparques  “el camino” para incrementar en forma sostenible las visitas al Destino es avanzar por medio de la creación de la Carrera de Ecoturismo (primeros auxilios en ambientes agrestes, rescate, plan de contingencia, educación ambiental, comunicación, manejo de grupo, etcétera). “Con un centro de formación que puede funcionar en San Pedro, en las instalaciones del Instituto Superior San Pedro, podrían egresar agentes de conservación guardaparques. Luego, es necesario también crear y regular la actividad en el municipio y las localidades vecinas, todo en torno a la reserva de Biosfera Yabotí, de manera que levanten la bandera del ecoturismo, con el mayor entendimiento y conciencia al respecto. Los municipios o autoridades tienen que agregar como prioridad en su agenda al ecoturismo, pensar el desarrollo del mismo de esa manera”, sugirieron los profesionales.

En la actualidad, aseveran que el territorio “aún no están preparadas las áreas de Selva Misionera para incrementar las visitas. Faltaría preparar las bases firmes para un desarrollo sostenible a través del ecoturismo, una política responsable en este sentido, que se sostenga en el tiempo”, agregaron.

Para los guardaparques, si bien se habla mucho de ambiente, la provincia tiene un compromiso con la conservación desde un paquete jurídico muy rico en materia ambiental y un importante número de superficie conservadas a partir de sus áreas naturales protegidas, además de contar con un Cuerpo de Guardaparques capacitado y comprometido, muy profesional, y aún así faltaría incorporar más personal. “A la Selva Misionera se le suman nuevos pergaminos como una de las 7 Maravillas Naturales Argentinas y la reciente nominación de Capital Nacional de la Biodiversidad, pero desde nuestro punto de vista, en materia de turismo aún falta mucho por explorar el ecoturismo, sobre todo en los lugares donde se conserva mucho monte y esta actividad no tiene desarrollo como es el caso de San Pedro y otras tantas localidades en Yabotí. El ecoturismo apunta al desarrollo moderado de esta actividad con un fuerte compromiso ambiental y de conservación, y para lograr esto hay que crear una carrera de formación, y sobre todo regular la actividad en un área de importancia ambiental, donde la falta de planificación y masividad puede afectar en forma negativa al Destino Naturaleza”, explicaron.

Finalmente, Báez y Terra consideraron que “para los propietarios de bosques nativos  el desafío será contar con el apoyo del Estado en la creación, regulación y control de estas actividades, sumado a la promoción del destino”.

De cara al 2020, el desafío será “trabajar en fomentar y unir actores interesados a la Expedición Yabotí. Nosotros al pertenecer al ámbito de la conservación, otorgamos a la propuesta una impronta amigable o responsable con el medio ambiente. Cada turista se va a llevar un gran contenido de información sobre la selva misionera y su estado de conservación. Además, la experiencia es única, es una semillita de una especie nativa la cual esperamos que cada uno asuma el compromiso de hacerla germinar y plantar en un espacio público”, concluyeron.