Optimismo mesurado en un contexto de incertidumbre

2019 no fue el año de la recuperación que pronosticaron los voceros del anterior oficialismo nacional. Fue más bien la continuidad de la crisis que inició en la primera mitad de 2018. A la fragilidad de una economía endeble en sus fundamentos y poco confiable se sumó un contexto externo un poco más hostil y la incertidumbre política que generó un proceso electoral no exento de sorpresas.

Inflación, consumo, poder adquisitivo de los salarios, empleo, endeudamiento, actividad económica, pobreza, prácticamente todos los indicadores con los que se mide el desempeño de la economía se deterioraron a lo largo del año y con ellos la calidad de vida de los argentinos. Salvo actividades puntuales beneficiadas por decisiones políticas como las energéticas, el único sector que gozó de un contexto favorable para hacer buenos negocios volvió a ser el financiero. A todos los demás les tocó aguantar a la espera de tiempos mejores.

Lo negativo del contexto queda reflejado en un dato que consiga el presidente de la Confederación de la Mediana Empresa (CAME) Gerardo Díaz Beltrán, en un artículo de su autoría que acompaña esta publicación: “en Misiones en el último año se perdieron más de 2.400 puestos de trabajo registrados en el sector privado, lo que representa una caída de 2,4% (sept 19 vs sept 18). Si se compara con el inicio de la crisis en abril 2018, la cifra trepa a 5.200 empleos perdidos, una caída de casi 5%”.

Optimistas por naturaleza, el balance de 2019 que hicieron los empresarios consultados por Visión Misionera 2020 fue en líneas generales positivo a pesar de que la economía claramente no acompañó. 73% de los 104 encuestados hicieron una valoración positiva del año que pasó, lo que marca un incremento de 12 puntos porcentuales en estas respuestas en comparación al informe del año pasado.

Las expectativas para el año que inicia también son bastante positivas: 52% de los encuestados cree que le irá mejor, 38% estima que le irá igual que en 2019 y solamente 7% anticipa una desmejora en la situación de su empresa. En este caso los números son prácticamente idénticos a los recabados a fines de 2018.

Más por voluntad propia de superación que por confianza en el entorno, más del 65% por ciento de los consultados afirma tener intenciones de invertir en 2020 y 47% proyecta tomar nuevos empleados.

El espíritu que predomina en el sector privado por estos días fue bien resumido en la escueta respuesta que dejó el gerente de Helados Doumo, Sergio Marosek, cuando Visión Misionera 2020 le preguntó cuáles son los desafíos principales que enfrenta su empresa: “permanecer en el mercado y prepararse para cuando la economía mejore”.

 

Expectativas e incertidumbre por el cambio de gobierno

La asunción de un nuevo Gobierno nacional y la promesa de un cambio en el rumbo de la economía generaron expectativas especialmente en los sectores que dependen del consumo interno y en actividades puntuales para las que Alberto Fernández prometió algún tipo de atención especial como la construcción. En cambio la posibilidad de que se modifiquen algunas políticas del Gobierno anterior que fueron valoradas positivamente por buena parte del empresariado, como la desregulación de la aviación comercial, genera algún grado de incertidumbre.

El acceso a líneas de crédito a tasas razonables fue el pedido más reiterado por los empresarios al nuevo gobierno. Hombres y mujeres de actividades tan disímiles como Victoria Szychowski de la Cachuera, Nicolás Trevisán de Full Motos, Sebastián Torres de Inmobiliaria Torres, Diego Torres de la fábrica de Colchones Taurus, Federico Fachinello de Villalonga Industrial y un larguísimo etcétera mencionaron ese punto como uno de los principales a resolver para el nuevo gobierno.

Estabilidad del dólar, baja de la inflación y reducción de la carga impositiva son otros de los reclamos más mencionados por los consultados por Visión Misionera 2020.

Para el sector inmobiliario una de las prioridades ineludibles pasa por generar un sistema de crédito hipotecario que reemplace a los créditos UVA. Los constructores comparten ese pedido, pero tienen expectativas adicionales ante la promesa del presidente Fernández de reactivar la obra pública.

Desde industrias orientadas al mercado interno, como la fábrica de Román Queiroz, directivo de la industria de fenólicos de Eldorado Coama Sud América o Rogelio Bertone, de la electrónica especializada en luminarias LED LUG SA, las expectativas están puestas en una recuperación de la capacidad de consumo y uno de los reclamos al nuevo gobierno es la regulación de las importaciones.

Desde el Turismo remarcan la necesidad de continuar invirtiendo en promoción y trabajando desde el Estado nacional en pos de aumentar la conectividad aérea en todo el país “si en lugar de agregar vuelos, se reducen los vuelos que llegan a Iguazú y si los costos siguen incrementándose, será difícil que la actividad crezca. Seguramente vamos a sostener lo que estamos haciendo, pero sin muchas posibilidades de crecer”, consideró Juan Carlos Espinoza del grupo hotelero HCI.

 

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