Las expectativas para el año que inicia son las más bajas de los tres últimos años

El 2018 se presentó para la era Cambiemos como el peor de sus tres años respecto a la economía que volvió a entrar en recesión y eso repercutió en las opiniones del em­presariado misionero recopiladas en el suplemento Visión Misionera 2019. Caída del consumo, inflación galopante y tasas de intereses estratosféricas dificultaron el clima de negocios, alejaron posibilidades de inversión y oscurecieron las perspectivas de cara al año entrante.

Después de un comienzo prometedor, con un primer trimestre de crecimiento económi­co y demanda en alza, todo se desplomó cuando los mercados financieros le dieron la espalda al país y lo dejaron sin el flujo de capitales especulativos que aceitaba al modelo gradualista. El dólar se disparó y con él la inflación, no hubo plan B y la única respuesta de un Gobierno nacional corto de reflejos fue ir a golpear las puertas del FMI (Fondo Mo­netario Internacional).

Pronto llegó el oxígeno financiero, pero a cambio de un exigente programa de recorte del gasto público que se aplicó en una economía inflacionaria y en recesión. El mercado interno se desplomó y las exportaciones, afectadas por una severa sequía que golpeó al campo, estuvieron muy lejos de compensar esa caída.

 

El pronunciado deterioro del contexto económico incidió en el humor y especialmente en las expectativas de los empresarios líderes a los que consultó Misiones Online para la edición 2019 de su suplemento Visión Misionera. Ante la pregunta ¿Cómo le fue en 2018? Se obtuvieron respuestas bastante menos optimistas que el año anterior y casi iguales a las de 2016, otro año recesivo. Con relación al balance de 2017, el de 2018 muestra una caída de 12 puntos porcentuales en las opciones positivas y un crecimiento de 13,5 puntos en las negativas. Pese a ello, fueron mayoría los empresarios, un 65,9%, que hicieron un balance positivo de 2018, frente a un 34,1% que consideró que ese año fue regular, malo o muy malo.

En cuanto a las expectativas de cara al año siguiente, 2018 fue por mucho el peor año de los tres de la era Cambiemos. 51% de los empresarios consultados cree que 2019 será mejor que el año anterior, la misma pregunta a los mismos empresarios un año antes arrojaba un 68,5% de respuestas optimistas y dos años antes, un 72%.

Cuando se comparan los resultados de las encuestas formuladas a fines de 2018 con las realizadas a fines de 2016 –los dos años recesivos del Gobierno de Mauricio Macri- se observan resultados casi idénticos en el balance que hicieron los empresarios del año que cerra­ban, pero una diferencia abismal -de 21 puntos porcentuales- en las expectativas frente al año próximo a iniciar. Claramente a fines de 2016 los empresarios tenían mucho más confianza en una rápida recuperación de la económica de la que tenían dos años des­pués.

Esas expectativas menos optimistas con relación al rumbo de la economía inciden de lleno en los planes que tienen los empresarios para el año que inicia. A fines de 2016 un 41% no pensaba tomar nuevo personal el año siguiente, un año después esa cifra cayó a 27,6% y en 2018 volvió a subir, al punto que 51% de los hombres y mujeres de negocios encuestados afirmaron no tener planes de ampliar su dotación de personal en 2019, casi el doble que un año antes.

Una tendencia similar se observa al analizar las expectativas de inversiones. La cantidad de empresarios que a fines de 2018 preveía no invertir el año siguiente duplica a la de los dos años anteriores: 34% contra 13,4% relevado a fines de 2017 y 15,9% a fines de 2016.

La mayoría de los que sí invertirán, destinarán recursos a mejorar en infraestructura y tecnología, entre ambas opciones se reparten el 70% de las menciones. Un dato llamati­vo es que en 2017 un 12 por ciento anticipaba abrir nuevas sucursales en 2018, esa opción prácticamente no tuvo menciones un año después.

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