La locomotora productiva de Andresito: principal cuenca yerbatera del país y de ganadería en la provincia

Originalmente creado para frenar el ingreso de ocupantes desde la permeable frontera con Brasil, el municipio Comandante Andresito logró en cuatro décadas un despegue económico basado en dos actividades principales: la producción de yerba mate y la ganadería.

Con unas 26.000 hectáreas de cultivo, la yerba mate constituye el motor que tracciona a esta localidad y sus colonias vecinas. “El 70% del movimiento activo del municipio corresponde a la yerba mate”, explica el intendente Bruno Beck.

 

Tierras nuevas y fértiles, sumadas al espíritu emprendedor de los primeros colonos, impulsaron a Comandante Andresito a desarrollar también una ganadería de vanguardia. Hoy sus potreros suman unas 33.000 cabezas (casi el 10% del rodeo provincial) que abastecen de carne al mercado del municipio y se extiende a Wanda, Libertad, San Antonio, Bernardo de Irigoyen y, en menor medida, Eldorado.

El Plan de Colonización Andresito nació durante el gobierno militar y fue tomando forma desde 1977, hasta que a fines de 1979 aparecen los primeros colonos. Finalmente, el 11 de febrero de 1980 se entregaron los tres primeros permisos. “El año que viene cumplimos 40 años, hemos crecido mucho económicamente y demográficamente”, destaca el jefe comunal.

Llegados de diversos puntos de la provincia, en su mayoría de la Zona Centro, los pioneros se dedicaron al cultivo de yerba mate. Luego fueron incorporando las demás etapas de la cadena yerbatera, con secaderos y molinos. La Cooperativa Yerbatera Andresito fue la pionera, mientras que el gran impulso llegó en la década del 2000, con la llegada del Grupo Kabour.  De muy bajo perfil, la empresa de capitales sirios invirtió unos 5 millones de dólares y levantó su propio molino para procesar la yerba mate que luego exporta a sus consumidores de Medio Oriente.

En el 2018 otra firma siria, el grupo Kasaab, destinó más 4 millones de dólares para la construcción de una planta donde seca, muele y envasa yerba mate, también con destino a Siria, y apuntando a otros mercados donde pretende hacer pie como Egipto o Turquía.

En Andresito, la avidez por la materia prima fue notoria en la última zafra y esto fue bueno para el bolsillo de los productores. “En el municipio se produce alrededor de 32 millones de kilos de yerba mate elaborada y una de las empresas sirias exportó unos 35 millones de kilos, que compró no sólo acá, sino también en otros lugares de la provincia”, relata Beck, quien no deja de remarcar la importancia de los otros establecimientos asentados en su comuna “como la Cooperativa Andresito que es la pionera, con presencia a nivel nacional y que, menor medida, también exporta”. En total, son tres molinos y trece secaderos de yerba mate los que conforman este fuerte núcleo yerbatero.

La bonanza yerbatera tiene, sin embargo, una contracara a la que aún no fue posible encontrarle la vuelta. Se trata de los tareferos que cosechan la yerba mate y que, una vez finalizada la zafra, se quedan sin trabajo. Según el intendente Beck, este “efecto colateral” obliga a hacer malabares con las arcas municipales para poder brindar asistencia, más allá de los planes que otorga la administración nacional o la Provincia. “La cosecha emplea a unos 3.000 tareferos y cerca del 80% subsiste luego con aportes del Estado y eso es algo que no es tan fácil de sostener para el municipio. Nuestra coparticipación – remarca- corresponde a cuando se creó la colonia y teníamos 1.300 habitantes. El gobierno provincial ayuda a sobrellevar la cuestión social”, aclara.

 Caminos productivos

Una de las ventajas con las que cuenta esta región del nordeste misionero son las diversas vías pavimentadas que tiene para sacar su producción.  La más directa es la Ruta Provincial 19, que atraviesa el Parque Provincial Urugua-í y desemboca en la Ruta Nacional 12.  Hacia el este y el oeste corre la Ruta Provincial 101, con asfalto rumbo a San Antonio y Bernardo de Irigoyen y con tramo de tierra hacia Puerto Iguazú. La red se completa con la Ruta Provincial 24, que llega hasta Integración, el límite con Brasil. “Además tenemos otros 1.474 kilómetros que son caminos vecinales de tierra que tenemos que mantener todo el año. Para que tengan una idea, es la distancia que hay de Iguazú a Mar del Plata”, grafica el intendente.

El casco urbano más las colonias de Comandante Andresito suman alrededor de 93.000 hectáreas, de las cuales hay que restar unas 5.000 hectáreas que corresponden zonas protegidas como el Parque Nacional Iguazú, el Provincial Urugua-í y otras reservas privadas. La población llega a los 30.000 habitantes, con casi el 70% viviendo en la zona urbana, mientras que el resto vive en las colonias.

Por estas rutas, caminos y picadas se mueven los andresiteños. Y muchos de ellos, los más jóvenes, los transitan para marcharse a estudiar, con la diferencia -sostienen los pobladores- que casi todos vuelven para volcar su conocimiento en las chacras y en los potreros donde se desarrolla otra actividad relevante: la producción ganadera.

Polo ganadero

Con una producción de yerba mate alentada por rindes que en muchos casos superan los 16.000 kilos de hoja verde por hectárea, en la geografía de Andresito queda poco espacio para una ganadería extensiva y por ese motivo, optaron por una práctica intensiva, con encierre de los animales y, por supuesto, engorde con suplementación.

Darío Bruera es uno de aquellos jóvenes que se fue estudiar y volvió para volcar sus conocimientos. Hoy lidera la Asociación Ganadera de Andresito y se esfuerza para que el sector prospere a base de incorporar un manejo diferente. “Tenemos unas 33.000 cabezas, que están distribuidas en 1.700 unidades productivas; es decir, son muchos pequeños productores”, señala este ingeniero agrónomo, mientras recorre uno de los potreros de la zona.

La puesta en marcha de un frigorífico cooperativo logró completar el ciclo y significó una ventaja para la comercialización. Sin embargo, también implicó afrontar nuevos desafíos al momento de abastecer a consumidores que fueron en aumento, y cada vez más exigentes. “Enfrentamos varios dilemas cuando empezamos a trabajar con el frigorífico – explica Bruera – y uno de ellos es que la producción forrajera es discontinua a lo largo del año; entonces empezamos a producir para el ensilado. El objetivo era diferir el exceso de verde, de pasto que existe en otras épocas del año para el invierno.  Suplimos ese bache y la escasez forrajera, y así con estos sistemas nos independizamos del medio ambiente”. Camino a los potreros se observan plantaciones de maíz, sorgo, pasto elefante; todo esto destinado a la suplementación de la dieta en los rodeos.

Entusiasmado, Bruera asegura que la producción ganadera en Andresito, e incluso en la provincia, no tiene techo. “Misiones produce cerca del 15% de lo que consume, el resto viene de afuera. Hay mucho por hacer”, remarca y recuerda la tradición ganadera de los colonos que llegaron hace cuatro décadas. “Andresito siempre se autoabasteció de carne, desde los orígenes siempre fue negocio hacer carne. Hoy, con el frigorífico alcanzamos el 80% del mercado de Wanda, buena proporción de Puerto Esperanza, Libertad; estamos incursionando en Eldorado y también llegamos a Bernardo de Irigoyen y San Antonio. El 70% de nuestra producción es para esos mercados, el 30% restante va para abastecer a nuestros vecinos de Andresito”, detalla.

Otro descendiente de los primeros colonos es Javier Amann, quien aplica sus conocimientos de médico veterinario para optimizar el desarrollo del establecimiento familiar. En uno de los lotes de 25 hectáreas, por ejemplo, tiene 210 cabezas en encierro, más otras 50 que andan sueltas. Además, planta maíz, pasto elefante, sorgo, caña de azúcar con destino de silaje y suplementación. “La carga es altísima, en un rodeo a campo convencional a pasto tendríamos como mucho 40 animales”, comenta.

La decisión de suplementar obedece, además de a una cuestión técnica, al paladar de los consumidores. El mercado exige una carne tierna, jugosa y – según explica Amann – eso se logra con genética de razas adaptadas a la zona como Braford y Brangus, sumado a una buena suplementación. “Se debe contar con todo un sistema completo de sanidad, manejo, alimentación, genética para disputar el mercado”, enfatiza.

¿Qué necesita la ganadería en Andresito para crecer más y avanzar sobre la demanda latente en la provincia?, fue la pregunta que surgió sobre el cierre de la charla. Casi a dúo dieron la misma respuesta: financiamiento. “Todo lo que hacemos acá es a pulmón, no podemos ir al banco. Ni hablar de la carencia que hay en infraestructura como secadero y almacenamiento de granos. A veces se arruinan lo granos porque no hay capacidad de acopio, pero lo vamos a hacer igual, de manera más lenta. Acá tenemos todo, la gente, la tierra, la capacidad técnica”.

Con apoyo del gobierno provincial, la asociación obtuvo capacitación y un equipo forrajero que presta servicio a los productores para el embolsado. Hasta ahora son 33 productores que, en menor o mayor medida, ya están confinando sus terneros, los terminan como novillos y los venden al frigorífico. De este modo la ecuación no solamente cierra económicamente, sino también desde el punto de vista social, ya que provoca más arraigo y que las nuevas generaciones quieran seguir viviendo en las chacras, con el mismo espíritu de aquellos pioneros que fundaron Andresito 40 años atrás.

 

Comentarios

  1. En mi humilde opinión, Andresito tiene mucho para crecer, tanto en ganaderia, bobinas y ovinas. Uno de los frenos es la Aduana interna de la provincia. Eso hace que se le encarezca todos los insumos que se necesita para completar una dieta nutritiva para el encierre, ni hablar de la incorporación de vientres para aumentar sus rodeos, que cuando la Yerba anda bien el Colono siempre incorporaba hembras, terneras, vaquillas o vacas con crías, con los recursos forrajeros y humanos, supieron crecer y mejorar su genética, hoy destacada en Misiones. También hay que destacar el espíritu solidario de todos sus profesionales hacia los pequeños productores, ejemplo en toda la Pcia. de Mnes. Felicitaciones y sigan así, haciendo docencia para los pequeños. Feliz Año nuevo a todas las familias de Andresito. Un Saludo especial. De Chacho Ascue.

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