El sector yerbatero aumentó la producción y sus ventas en góndolas

Las consultoras privadas coinciden que el 2019 se posicionó como uno de los peores años para el consumo durante la última década. De acuerdo a las estimaciones, el año se despide con una caída de entre 6 y 10 puntos porcentuales para el sector de los productos masivos que incluye alimentos, higiene personal y limpieza.

Sin embargo, en medio de este contexto tan negativo se encuentra un alimento que no solamente se mantuvo en pie durante la crisis, sino que, además, logró aumentar su presencia en el mercado. Se trata de la yerba mate, un producto emblemático y de gran impacto en la economía misionera.

De acuerdo a las estadísticas que mes a mes difunde el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) los envíos de la industria hacia las diversos canales de distribución y ventas totalizaron 234,2 millones de kilos entre los meses de enero y octubre. Esta cifra refleja un crecimiento interanual del 4,6%; es decir que el consumo de yerba mate elaborada creció 10,3 millones de kilos respecto al mismo periodo del año pasado. Aún resta procesar las declaraciones juradas de los dos últimos meses pero de continuar esta tendencia es muy probable que el 2019 cierre muy cerca (e incluso por encima) del récord histórico de 262 millones de kilos de yerba mate consumidos por los argentinos durante el año pasado.

Gráfico 1 Consumo Interno – Yerba Mate Elaborada (en kgs.)


¿A qué se debe que, a pesar de un contexto económico complicado, el consumo de yerba mate haya crecido? Fundamentalmente a la fidelidad de los consumidores. Pero se trata de una fidelidad que no deriva de la casualidad; por el contrario, está sustentada en el esfuerzo de toda la cadena yerbatera y en el trabajo de promoción que realiza la industria con apoyo del organismo yerbatero. “Estamos en un momento muy bueno para la yerba mate”, no dudó en afirmar el presidente del INYM, Alberto Re, quien considera a la yerba mate como un producto muy valioso. “El que sea un alimento nos obliga a cuidar a los consumidores manteniendo este tesoro que tenemos en nuestras manos. Debemos cuidarlo y mantenerlo”, enfatizó.

La producción y elaboración de yerba mate tiene como base los 11.500 productores, 193 secaderos y los 115 molinos fraccionadores que abastecen a los materos argentinos y del mundo. A éstos se añaden los miles de trabajadores involucrados desde la cosecha hasta la llegada de los paquetes a las góndolas.

La zona de cultivo de la yerba mate extiende por 165.000 hectáreas distribuidas entre el nordeste de Corrientes (15%) y la provincia de Misiones (85%). De allí sale la materia prima que luego se procesa para luego ser comercializada en el mercado doméstico y en destinos tan lejanos como Siria, el principal comprador de yerba mate argentina con el 80% de los embarques.

Exportaciones consolidadas

En cuanto a las exportaciones, los datos informados por los operadores en sus declaraciones juradas también son alentadores. Entre enero y octubre las exportaciones de Yerba Mate Argentina llegaron a los 34,9 millones de kilos. Las proyecciones permiten inferir que, de no mediar contratiempos, es muy posible que al cierre del año los embarques se ubiquen muy cerca del record histórico de 43 millones de kilos exportados durante el 2018.

Gráfico 2 . Exportaciones yerba mate (en kgs)

El crecimiento de los despachos hacia el exterior fue notable el año pasado y los yerbateros esperan sostener esas cifras a partir de un trabajo en mercados claves. Comprendieron  que el producto tiene un gran potencial, pero que debe adaptarse a los hábitos de consumo de cada país o región.  También el apoyo del INYM realizan un trabajo diferenciado en mercados como Chile, Estados Unidos, Europa, Medio Oriente e India. La estrategia es clara: seducir a los “consumidores globales”; es decir, aquellos potenciales consumidores de yerba mate en el mundo, a los que resulta fundamental abordar con una propuesta de valor adaptada a su cultura y costumbres de consumo.

El caso paradigmático es Siria, que participa con el 80% de las exportaciones de yerba mate. Durante el pico del conflicto bélico en sus tierras, durante al 2016 y 2017, los embarques tuvieron una merma, pero igualmente el consumo se mantuvo alto. En el 2018, ni bien la situación comenzó a normalizarse se produjo un notable repunte que marcó un récord histórico con 34, 5 millones de kilos de yerba mate embarcados hacia ese destino.

Gráfico 3 Cosecha – Ingreso de hoja verde a secaderos (en kgs.)

 

Más hoja verde

Otro dato que llama la atención es el volumen que alcanzó la cosecha. A pesar de algunas plagas como “el mal de la tela” que complicaron los yerbales en varios puntos de la cuenca yerbatera (sobre todo la zona norte y algunos focos en la zona centro), el ingreso de hoja verde a los secaderos entre abril y septiembre (cuando concluye la zafra gruesa) alcanzó casi 794 millones de kilos; es decir unos 18 millones kilos más que la campaña anterior.

En paralelo, la demanda de materia prima para cubrir el incremento en el consumo llevó a los secaderos y molinos a pagar por encima de los valores mínimos fijados por el INYM. Durante toda la zafra gruesa estuvo vigente un valor mínimo de $ 11,55 para el kilo de hoja verde, pero no fueron pocos los productores que cerraron entregas con $2 o $3 adicionales. En las últimas semanas de las empresas salieron a pagar hasta $4 pesos más sobre el precio oficial.

Si se calcula el valor que rigió la cosecha gruesa multiplicado por los casi 794 millones de kilos de hoja verde procesados por los secaderos, se llega a la cifra de $ 9.170 millones de pesos que se distribuyeron entre los productores de Misiones y Corrientes.