Gustavo Zurita, del IBS-CONICET-UNaM: “Tras la pandemia, no se debería retroceder en el camino emprendido de la sustentabilidad”

Para el vicepresidente del Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico (CEIBA), investigador del CONICET, de la UNaM y del Instituto de Biología Subtropical (IBS), está claro que tras la pandemia por coronavirus quedó expuesto la necesidad global, nacional y provincial de frenar el reemplazo de ecosistemas nativos, el reemplazo de los hidrocarburos, la reducción en el consumo de carne, que “son acciones incipientes pero que deberían profundizarse”, sostuvo en la entrevista con Visión Misionera 2021. Balance y perspectiva ambiental, económica y social de un reconocido profesional de la Ciencia.

Gustavo Zurita es Doctor en Ciencias Biológicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), vicepresidente del  Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico (CeIBA) e investigador del CONICET, de la Universidad Nacional de Misiones y del Instituto de Biología Subtropical (IBS). En el año que marcará la historia por la pandemia por coronavirus, el rol de la Ciencia vinculado a la salud, el ambiente, la economía y la conservación de la biodiversidad tiene un reconocimiento mundial, ya que fueron los investigadores los que han logrado “abrir los ojos de las personas a las amenazas contra la biodiversidad, hacer que la información sobre la biodiversidad y los ecosistemas sea accesible a más que solo expertos y científicos y perfilar a los impulsores de la pérdida de biodiversidad, comunicando la magnitud del problema y sentando las bases para una nueva agenda de cambio transformador”, destacaron desde el IPBES (Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de Ecosistemas integrada por científicos de 134 estados).

En Misiones, contamos con científicos e investigadores del CONICET que están a la vanguardia de los conocimientos, pero enfrentan grandes desafíos.

Grupo de Ecología y Funcionamiento de Comunidades y Ecosistemas (GEFuCE)

 

«Son los investigadores los que han logrado abrir los ojos de las personas a las amenazas contra la biodiversidad, hacer que la información sobre la biodiversidad y los ecosistemas sea accesible a más que solo expertos y científicos y perfilar a los impulsores de la pérdida de biodiversidad, comunicando la magnitud del problema y sentando las bases para una nueva agenda de cambio transformador”.  IPBES 2020 (Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de Ecosistemas)

 

Por ello, para reflexionar sobre los aprendizajes ambientales que nos dejó el 2020  y de cara al 2021 cuáles son los desafíos, entrevistamos al Dr. Zurita sobre las perspectivas de corto y largo plazo para los profesionales de la Ciencia vinculados a la investigación de diversidad biológica de Bosque Atlántico argentino, con el remanente de selva que aún se conserva en Misiones, donde la mirada está puesta en su estado de degradación, y el enorme desafío será recuperar la calidad de los bosques para garantizar la supervivencia de su ecosistema natural.

Solo para dar un ejemplo, un bosque degradado en Misiones almacena la mitad del carbono que un bosque en buen estado, señala el Dr. Zurita en la entrevista.

VM: ¿Cuál es el balance del 2020, el año que marcó la historia por la pandemia por coronavirus en el mundo? ¿Qué fue lo mejor y lo peor de este proceso?

Lo mejor fue que la pandemia puso en evidencia para mucha gente la crisis ambiental y las implicancias directas que eso tiene sobre la vida de cada uno. Cuestiones como el cambio climático, los incendios, la deforestación pasaron a estar en la agenda pública y eso promovió acciones desde el Estado (nuevas leyes) y desde la sociedad civil. La crisis ambiental dejo de ser algo lejano y ajeno para ser algo muy cercano y concreto.

Lo peor, los desmontes. Quizá por la crisis económica y la relajación de los controles, parece observarse un incremento en los desmontes de pequeña escala en la provincia.

 

VM: ¿Qué considera no se debería volver a hacer después de atravesar una la pandemia por COVID-19? 

No se debería retroceder en el camino emprendido de la sustentabilidad. El freno al reemplazo de ecosistemas nativos; el reemplazo de los hidrocarburos; la reducción en el consumo de carne son acciones incipientes que deberían profundizarse.

VM: ¿Y cómo la pandemia, el Cambio Climático y la extinción de la biodiversidad global están vinculados? ¿Qué debiera entender la sociedad o tener en cuenta?

En los ecosistemas las cosas funcionan de manera interrelacionado. Y pensemos que nosotros, los seres humanos, formamos parte de los ecosistemas, no somos extraterrestes. Hay que imaginar una tela de araña donde cortar un hilo afecta toda la estructura. Hay ejemplos fáciles de entender, como la pérdida de los polinizadores que afecta la producción de alimentos y otros mucho más sutiles pero muy importantes.

El contacto más estrecho y masivo de personas con otros animales parece estar favoreciendo el movimiento de potenciales enfermedades. Este contacto no es necesariamente malo, pero realizado de manera agresiva e invasiva resulta en estas cosas (coronavirus).

 

VM: ¿Cuál será el rol de la Ciencia desde Misiones, para la recuperación post pandemia y en el futuro? ¿Cuál es la agenda que debaten en su campo de labor?

La ciencia tiene un rol central en todo esto. No solo actuando como bombero frente a la emergencia (vacunas contra COVID, tratamientos potenciales), sino generando conocimiento que nos ayude a prevenir lo que viene, no solo pandemias, también las consecuencias de la crisis ambiental.

Creo que este es el rol central de los científicos, el de generar conocimiento que nos permita entender y predecir el funcionamiento de los ecosistemas.

Cualquier relojero sabe que al pegarle con un martillazo a un reloj probablemente lo arruine, y no podamos conocer la hora de aquí en más. Los científicos ambientales sabemos que el martillazo que le estamos pegando a la naturaleza va a rebotar en nuestro propio bienestar y supervivencia en el corto plazo.

Misiones tiene un sistema científico que viene creciendo como puede en las últimas décadas. Con avances y retrocesos. Creo que existen acuerdos más o menos establecidos en el sector científico en relación a que la Naturaleza es el gran bien de la provincia y el gran proveedor de servicios. Y en este sentido es primordial cuidarla y usarla de manera sustentable.

Sin embargo, también existen problemas de colaboración entre los actores del Sistema Científico y son esos los problemas que han puesto un importante freno al desarrollo científico de la provincia.

 

La mirada de los investigadores sobre la degradación de los bosques

VM :  La deforestación, sea legal con planes de ordenación y aprovechamiento o sean los desmontes ilegales en Misiones ¿es un tema de preocupación para la ciencia misionera? ¿Qué información tienen respecto a los desmontes y su impacto a la biodiversidad que pueda compartir? ¿Qué es lo que más preocupa de esta situación en relación a la biodiversidad de la Selva Misionera?

Si lo comparamos con lo que pasa en otras partes del país (ejemplo, la Región Chaqueña de las provincias de Chaco, Salta, Santiago del Estero), podemos decir que la deforestación es un problema de menor magnitud en Misiones. Existe, y de hecho, si bien no tenemos datos precisos, parece haber aumentado a pequeña escala a raíz de la pandemia en 2020.

Un problema más sutil, pero tan importante como la deforestación es la degradación de nuestros bosques. Con degradación me refiero a la pérdida de estructura de los bosques por la tala selectiva de árboles y otras actividades humanas.

La inmensa mayoría de nuestros bosques remanentes están degradados. Solo para dar un ejemplo, un bosque degradado en Misiones almacena la mitad del carbono que un bosque en buen estado. Ahí tenemos un enorme desafío, recuperar la calidad de nuestros bosques.

 

VM:  ¿Hay posibilidades DE que en Misiones se midan las emisiones y sea una provincia “Carbono Neutral” en el corto plazo?. Recientemente trascendió el logro de la empresa del Grupo Arauco, instalada en la provincia,  como la primera forestal del mundo en certificar y hay países como Costa Rica o Perú que avanzan en este sentido. ¿Se estudia este tema en el país, se avanza en ello?  

Medir el carbono emitido en la provincia está hoy al alcance de la mano; podríamos decir que los números para tener una primera estimación están. Pero requiere una alianza  entre organismos del Estado Nacional y provincial, en conjunto con sectores de la sociedad civil. Nadie tiene el cuadro completo. Por ahora es un rompecabezas donde cada uno tiene una parte.

Desde el Instituto de Biología Subtropical (IBS- CONICET-UNaM) avanzamos mucho en conocer el carbono almacenado en los bosques y plantaciones forestales por ejemplo; y como la degradación de los bosques reduce de manera dramática este almacenamiento.

Pero el cuadro completo es mucho más complejo. Requiere conocer el carbono que emite la agricultura y la ganadería; ahí el INTA y el ministerio del agro tienen mucho para decir. Requiere, además, de conocer cuando emite la industria y el transporte, etcétera. Hay estimaciones gruesas realizadas. Pero en mi opinión el cuadro aún está incompleto.

“El mayor desafío es institucional”

VM: ¿Cuáles son los desafíos para 2021 desde su ámbito laboral vinculado a la Ciencia e Investigación en Misiones?

Desde el Instituto de Biología Subtropical (IBS), tanto en su sede de Posadas como Iguazú, venimos trabajando muy activamente en entender los efectos de la crisis ambiental sobre la biodiversidad de la provincia y en generar alternativas de manejo sustentable.

Creo que el mayor desafío que tenemos es institucional; lograr colaboraciones más estrechas y cercanas con otros organismos del estado nacional y provincial para potenciar las capacidades y realizar una transferencia más directa del conocimiento.

 

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

 

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