Estrategias de promoción productiva para la inclusión y el desarrollo económico y social

Escribe Horacio Simes, gerente de Fondo de Crédito de Misiones

 

El Rol de las organizaciones de fomento productivo en el contexto actual

Las economías actuales enfrentan cada día, casi sin excepciones, una misma necesidad: generar o sostener un desarrollo económico suficiente a los fines de garantizar el acceso al trabajo, y la obtención de ingresos de sus habitantes. Para ello, estas economías han de ser capaces de proveer a la población las herramientas de promoción productiva y social adecuadas a tales objetivos, entre las que se encuentra el acceso al crédito y la asistencia técnica necesaria. A partir del crédito los habitantes que poseen una idea de emprendimiento, o una actividad en marcha, pueden contar con los recursos financieros y técnicos necesarios para concretar sus propuestas. Sin embargo, en los contextos económicos actuales, las limitaciones para la obtención de los referidos recursos suelen ser numerosas y diversas, y en ocasiones insuperables, para un elevado número de demandantes. Además, en la Argentina de hoy, en un contexto en el que a nivel nacional se apela a tipos de intereses altos y la emisión de títulos de deuda como medidas para alcanzar ciertos objetivos de políticas económicas, las dificultades de ingreso al crédito productivo se acentúan. A su vez, a los elevados tipos de interés se añaden, generalmente, otras características restrictivas habitualmente presentes en el mercado crediticio -que afectan a una gran proporción de los interesados-, como son la exclusión como sujeto de créditos de las actividades a iniciarse y los contribuyentes monotributistas, y la exigencia de avales difíciles de obtener. Y, aún más, a esto ha de agregarse el factor de la auto-exclusión, es decir, la circunstancia en la que el público simplemente no se acerca a las entidades financieras a solicitar atención (entre las razones explicativas, se encuentra la percepción de no encontrarse apto para cumplir las condiciones para calificar al crédito).

En términos generales, el volumen del crédito al sector privado en Argentina es de tan sólo alrededor del 15% del PBI, bastante por debajo de los porcentajes observados en muchos de los países de la región (vgr. Brasil y Chile presentan valores de más del 60% y 80%, respectivamente).

En su conjunto, estos factores implican una baja penetración del crédito en el sector productivo del país, y la existencia de condiciones contextuales que afectan diferentemente a los pequeños, medianos y grandes emprendimientos.

La experiencia del Fondo de Crédito de Misiones

En el marco descripto, la promoción pública de instituciones de fomento que mejoren las condiciones de accesibilidad al financiamiento, y también a la asistencia técnica y el acompañamiento constante al desarrollo de iniciativas económicas, constituye una herramienta de inclusión financiera y productiva de alto impacto social, teniendo en consideración la posibilidad de atender la demanda de sectores generalmente postergados del sistema financiero. El Fondo de Crédito de Misiones ha sido promovido por el Gobierno de la Provincia de Misiones, y concebido como una herramienta de inclusión financiera y de desarrollo productivo para el corto, mediano y largo plazo. Y también ha sido diseñado como herramienta de formación de capacidades técnicas, fortalecimiento de los lazos asociativos y la promoción de propuestas productivas innovadoras y  en línea con las demandas de alta eficiencia productiva de la economía actual. Desde el Fondo de Crédito de Misiones se ha podido dirigir el crédito a todas las actividades productivas en desarrollo o en proyección, proveyendo crédito a bajas tasas de interés, con amplio sistema de garantías respaldatorias, períodos de gracia conveniente y tasa fija inicial, superando muchas de las limitaciones del entorno crediticio señaladas supra.

Desde que abrió sus puertas en febrero del presente año, el Fondo de Crédito de Misiones aprobó más de 330 proyectos, por más de 80 millones de pesos. Se logró satisfacer la demanda de diferentes tipos de propuestas (fábricas manufactureras, prestadores de servicios en general, comercio y productores primarios). Con ello se posibilitó que numerosos emprendimientos se fortalezcan o expandan, mientras que algunos emprendedores fueron capaces de iniciar sus actividades productivas por vez primera, en virtud de los programas implementados. A partir de la asistencia técnica regular, con tutorías en las unidades productivas y talleres de capacitación en diversos lugares de la provincia, se ha promovido la mejora en la gestión y administración de los mismos, a la vez de proyectar las actividades en el mediano y largo plazo.

Mirando al futuro

Como instrumento de promoción productiva y social el Fondo de Crédito persigue dos objetivos principales: la inclusión financiera y el desarrollo productivo estratégico. En el primero de los objetivos se ha concentrado a lo largo del presente año y se continuará profundizando durante el 2018. Pero el próximo año se espera asimismo implementar programas enfocados en la generación de economías de escalas, la agregación de valor y la diversificación productiva en procesos y productos creativos e innovadores.

Los desafíos son numerosos, pero el trabajo mancomunado junto a emprendedores, organismos públicos e instituciones de apoyo, permite avizorar meses de intenso esfuerzo, en pos de la mejora de los niveles de empleo, ingresos y la calidad de vida de la población.